Los papeles del Caso Marchena

La Asociación judicial Francisco de Vitoria recurrirá el nombramiento de Marchena

Alguien, inflando la épica, dijo que los periodistas somos perros de presa que nunca soltamos un asunto. De forma más prosaica podría decirse que somos las perfectas moscas cojoneras o, tal vez, que tenemos una paciencia proverbial y que nos han enseñado a tener siempre el regusto agrio de lo que no conseguimos mostrar. Esto viene al caso de que este verano les destapé lo que parecía, y sigue pareciendo, un flagrante caso de nepotismo y corruptela por el que Sofía Marchena, la hija del presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, pudo cambiar de la carrera judicial a la carrera fiscal -algo estrictamente vedado- y ocupar la plaza 36 para formarse como nueva fiscal cuando sólo se habían convocado 35. Por mor de la simplicidad y del ahorro del espacio que voy a precisar para contarles lo que como perra paciente he obtenido, les invito a leer o a releer La hija de Marchena Marchenagate El triunfo de Marchena publicados todos ellos el pasado verano en este diario donde se hace periodismo a pesar de todo. Y luego verán por qué lo resalto.

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