Libres recuerda a la UIMP la indignidad cometida al otorgar su medalla de honor a Durao Barroso en 2014 y exige la dimisión del rector nombela

José Manuel Durao Barroso, ex-Presidente de la Comisión Europea (CE) galardonado por la UIMP con su medalla de honor en 2014, acaba de ser contratado como alto ejecutivo del Banco Goldman Sachs, manteniendo su pensión como ex-Presidente, de 18.000 € mensuales.

Hace ahora dos años, la UIMP concedió su medalla de honor al por entonces Presidente de la CE Durao Barroso. Libres se posicionó tajantemente en contra, promoviendo pronunciamientos y concentraciones públicas en contra de tal decisión. Las razones para oponerse eran muchas e importantes, de hecho lo difícil era encontrar alguna razón para otorgar distinciones a una persona como Durao Barroso.

Insistíamos hace dos años en la responsabilidad de Durao Barroso en la criminal e injusta invasión de Iraq en 2003. Hoy tras la publicación del informe Chilcot tal responsabilidad es clamorosa, sangrienta y compartida con Bush, Blair y Aznar. Como dijimos hace dos años, si a estas cuatro personas se les aplicasen los parámetros del derecho internacional establecidos tras la Segunda Guerra Mundial y los juicios de Nuremberg, hubieran sido ya juzgados como criminales de guerra.

Hace pocos días, Durao Barroso anuncia su fichaje por Goldman Sachs, una de las entidades bancarias responsables de la crisis global de las hipotecas basura, entidad responsable del falseamiento de las estadísticas griegas tras la olimpiada de Atenas. Una entidad peligrosa y tóxica que debería estar sometida a vigilancia y control, pasa a tener el asesoramiento del último Presidente de la CE. Eso son “puertas giratorias”, sin disimulos y sin complejos.

Es tal lo apestoso del asunto que altos funcionarios de la Unión Europea (UE), han mandado una carta abierta de protesta a la actual CE. El mismísimo Presidente francés, François Hollande, ha dicho que la actuación de Durao Barroso “es moralmente inaceptable”.

Mientras tanto ¿qué pasa con la UIMP y sus medallas? Realmente la ciudadanía no tiene suerte con estas medallas. Hace solo semanas la UIMP, tras una campaña ciudadana promovida entre otros colectivos por Libres, ocultó como pudo la concesión de la medalla de este año al cientos de veces señalado como violador de los Derechos Humanos (DDHH), y autoproclamado enemigo del proceso de paz en Colombia, Álvaro Uribe. Tales distinciones cívicas las da una universidad pública, es obvio que esas decisiones nos involucran, nos manchan, al otorgarse a personas que son graves ejemplos de inmoralidad y corrupción. Al estar claramente demostradas las violaciones de los DDHH y del Derecho Internacional Humanitario perpetradas por Durao Barroso y Álvaro Uribe.

La ciudadanía no se merece tales desmanes cometidos en su nombre y con sus impuestos, no se merece un rector como César Nombela, destacado promotor del blanqueo social a gentes que van en contra de todos los valores que la UIMP presume defender.

La retirada de las medallas a Durao Barroso y a Álvaro Uribe, la dimisión o cese del rector Nombela, son mínimos que deben producirse en la UIMP para recuperar parte del prestigio perdido en tan poco tiempo.

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