Las libertades en riesgo: proyectos de ley contra los derechos y libertades fundamentales

La democracia, las libertades y los derechos civiles fueron enarbolados como valores irrenunciables de Occidente después de la Segunda Guerra Mundial, como reacción a la vez al nazismo y fascismo derrotados y al enemigo recuperado en el nuevo frente de la guerra fría. Durante muchos años el capitalismo quedó oculto bajo los eufemismos de “Estados Libres” o “Estados de Libre Comercio”, y las notables transgresiones de las libertades y derechos que se dieron en muchos de sus países apenas tuvieron respuesta, pues se produjeron en un ambiente de desmovilización propiciado por un intenso crecimiento económico que permitía una redistribución de la renta relativamente aceptable. Los cambios de dirección hacia el modelo neoliberal en los años ochenta, que exigían el desmantelamiento del Estado del bienestar, y la desaparición del enemigo de la guerra fría, que suponía el entronamiento absoluto del capitalismo ganador del conflicto como único y más eficaz sistema económico, relegaron aquellos “valores irrenunciables” a un segundo plano.

Hoy, la crisis económica y financiera ha afectado de manera brutal a los aspectos fundamentales de la vida colectiva, especialmente en ciertos países y entre los sectores más débiles. Y ante la justa e inevitable respuesta social a las privatizaciones de servicios básicos, a la transferencia de deuda privada a pública, a los planes de austeridad, a los desahucios, a los despidos y a la precariedad, no caben ya argumentos convincentes. Por eso, esta pérdida de legitimidad sólo puede ser contrarrestada mediante el desmantelamiento de las organizaciones sindicales, la restricción del derecho de huelga, la represión directa y la criminalización de las luchas sociales.

Imponer el miedo, disuadir mediante formas de represión desproporcionadas a las que en nuestro país se trata de dar amparo legal con proyectos como la Ley de Seguridad Ciudadana (conocida como ley mordaza) o la reforma del Código Penal, o con la aplicación de algunos artículos de este Código que con anterioridad parecían desactivados, como el artículo 315 que prácticamente prohibe los piquetes de huelga. Ese es el objetivo: intimidar y disuadir al activismo social mediante cambios de fondo en la normativa que afecta a derechos fundamentales como las libertades de expresión, reunión y manifestación. Cambiar la legitimidad por la fuerza, las razones por la represión. De hecho, los propios derechos humanos, seriamente conculcados, han desaparecido incluso del discurso público.

Todos estos cambios quieren ser el objeto de una reflexión desde distintas perspectivas en el Seminario que proponemos y que esperamos nos sirvan para acercar a nuevas personas a nuestra lucha y para mejor ejercer nuestra frontal oposición al actual proceso de involución democrática.

Ver calendario del seminario

Descagar el folleto informativo

Leave a Reply