Madrugada del 16 de diciembre de 2014. Exactamente 5:30 a.m. Cientos de agentes de los Mossos d’Esquadra (alrededor de 500) se despliegan en 14 locales y casas de Barcelona, Manresa y Sabadell. Los registros también llegan a un domicilio de Madrid. La operación está dirigida por la División de Información de los Mossos y está coordinada por la Audiencia Nacional. Es la Operación Pandora I. Once personas son detenidas y siete de ellas entran rápidamente en prisión incondicional. Los cargos son durísimos.

El magistrado de la Audiencia Nacional Gómez Bérmudez les atribuye la comisión de delitos de constitución, promoción, dirección y pertenencia a organización terrorista en relación con delitos de tenencia y depósito de sustancias o aparatos explosivos y daños y estragos con finalidad terrorista. La nota de prensa que los Mossos d’Esquadra remiten a los medios hablan de la desarticulación de “una organización terrorista de cariz anarquista a la que se le atribuyen varios atentados con artefactos explosivos”.

Leer más