Cuatro leyes contra la democracia (seis)

Continuamos nuestro breve recorrido por las leyes mordaza, destacando algunas más de las características de

LA LEY DE SEGURIDAD CIUDADANA:

– La nueva ley restringe el ejercicio de los derechos fundamentales, criminaliza formas de protesta social y sienta las bases de un estado policiaco.

 

Por ejemplo, limita:

  • La libertad de información, ejercida a través de denuncias de corrupción de autoridades o instituciones públicas, mediante la posible sanción inmediata si son consideradas calumniosas (art. 36.5 ALSC);
  • El deslucimiento leve de mobiliario urbano: colgar carteles o grafittis (art.36.14 ALSC);
  • La recogida de firmas o campañas de concienciación mediante tenderetes (art.36-15 ALSC);
  • Las acampadas de protesta, tipo movimiento 15-M (art. 36.15 ALSC);
  • La huelga, incluyendo entre los fines de la norma sancionadora la garantía de prestación de servicios esenciales a la comunidad (art.3.g) ALSC);
  • La libre circulación (art.19 CE), posibilitando controles, registros, identificaciones o cacheos para investigar toda «acción ilegal o contraria al ordenamiento jurídico idónea para provocar alarma social» (art.17.2 ALSC)

 

Criminaliza, pues, acciones como:

La instalación de tiendas de campaña, la escalada de edificios, las protestas ante los desahucios, la exhibición del cuerpo de la persona, o la proximidad a las Cámaras legislativas, o de centrales nucleares o similares, sin necesidad de incidir en su funcionamiento, ni generar riesgo alguno para su seguridad.

 

Fija las bases de un estado policial:

  • Incrementando el deber de colaboración ciudadana con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad bajo imposición de sanciones (arts. 16.6; 23 y 35.18 ALSC)
  • Sobreprotegiendo a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad al no existir garantías de su identificación numérica en sus actuaciones y al prohibir filmarlos cuando realizan sus funciones.
  •  Y facilitando así la impunidad del uso de la violencia innecesario o desproporcionado)

– El Anteproyecto de Ley de Seguridad Ciudadana como hipertrofia del preventivismo: no sólo se pretende prevenir delitos, sino también infracciones administrativas (art.3.i) ALSC). En esta línea también destaca la abundancia de infracciones de mero peligro y la justificación de la actividad de intervención de las FCS por el mero riesgo, por ejemplo, de vulnerar normas del ordenamiento jurídico (vid art. 4.3 ALSC).

 

(Continuará)

Leave a Reply